¡Bienvenidos al blog de RMove Training!

Si has leído el Sobre mí, te habrás dado cuenta de que mi vida ha estado siempre relacionada con la actividad física y el deporte desde antes de tener el pelo ‘fregona’.

Creo que al igual que tú, no hago dinero practicando ningún deporte. Ni entreno 25 horas a la semana para lograr conseguir unos resultados que me hagan campeón del mundo.

Apoyando que, en muchos casos, los deportistas de élite y amateur también necesitan una salud holística… voy a centrarme en ti. En tu salud.

Desafortunadamente, la vida moderna está apagando nuestra coherencia como especie.

Algo falla cuando la mayoría de la sociedad occidental está más cómoda que nunca, y aún así, en los últimos años el uso de antidepresivos ha aumentado en los países occidentales (detalle).

La Asociación Estadounidense de Psiquiatría realizó una encuesta (detalle) (detalle) a más de 1.000 adultos en Estados Unidos, y obtuvo como resultado que las personas entre los 20 y 37 años eran las más ansiosas en términos generales.

Por supuesto, el sedentarismo y la inactividad física hacen que aparezcan enfermedades como, por ejemplo, diabetes tipo II, hipertensión o dolor crónico. Éstas son solo algunas de las enfermedades que se producen por incoherencias en el estilo de vida.  

Obviamente, la depresión, el estrés y la falta de movimiento se relacionan mutuamente. Igual que tener una salud holística crea un refuerzo mutuo, los malos hábitos nos pueden llevar a un círculo vicioso de:

  • Aislamiento
  • Agotamiento
  • Debilidad física

 

Un espíritu deprimido conduce a la apatía física y al comportamiento más sedentario, lo que se traduce en más depresión y malestar físico.

El movimiento y tener unos hábitos de vida coherentes serán tu mejor medicina para disminuir o evitar estos problemas.

Pero, la verdad es que nunca es tan fácil como decir: “solo haz esto”. A veces, para algunas personas puede resultar eficaz una solución simple, para muchas otras, esa misma solución, puede ser el inicio de un calvario con su cuerpo.

En la mayoría de casos, una solución simple está destinada al fracasoPor eso, este blog va dirigido a ti.

A ti, que quieres aprender, progresar y tener la salud holística que nunca te enseñaron en educación física. Y que, si te la hubieran enseñado, probablemente sabrías cómo evitar el estrés, la ansiedad y el sedentarismo.

 

¿Qué es la salud holística?

La palabra holístico no está en el diccionario de la Real Academia Española. Proviene del griego “holos/n”: todo, entero, total, completo, y suele usarse como sinónimo de “integral”.

Holístico significa entonces considerar a la persona en todas sus dimensiones, es decir, en la dimensión física, intelectual, social, emocional y espiritual.

Por eso, desde RMove Training propongo, humildemente, que una perspectiva holística te ayudará a lograr la salud del siglo XXI.

En los 5 pilares que propongo, hay tres claves: movimiento, alimentación y mentalidad.

Pero, ¿son esenciales estos tres pilares para hacer más fuerte y útil al mundo?

En muchos casos, sí, para curar a personas individuales; pero no, para sanar a una sociedad cada vez más enferma.

Para tener una salud integral hay que trabajar con paciencia estos tres pilares, pero también hay que tener una perspectiva más amplia analizando algunos puntos:

  • Diferentes movimientos para múltiples propósitos
  • Alimentación
  • Entender la mente y estar preparado para el fracaso
  • Luz solar, dopamina y serotonina
  • Melatonina y descanso
  • Saber decir NO a tu entorno social
  • Estrés y contacto con la naturaleza

Movimiento

Te aconsejo que te especialices en el arte de ser un generalista.

Céntrate en dominar los conceptos básicos: caminar, correr, saltar, gatear, trepar, equilibrarse, levantar peso, defenderse, nadar y volver a jugar.

Después de eso, hay que inyectar un poco de novedad y complejidad en el movimiento.

La era de la tecnología ha reducido significativamente la frecuencia de los movimientos que alteran la postura y la gravedad, en comparación con las generaciones anteriores a nosotros que practicaban estos conceptos básicos cada día de su vida.

El estar sentado en las máquinas de gimnasio no ayuda a desarrollar estos conceptos básicos. Y no estoy diciendo que cambies tus aficiones de ir al gimnasio, correr o montar en bici (estas también son mis aficiones), sino de complementar tus sesiones de entrenamiento con otro tipo de movimiento más complejo para el sistema nervioso.

 

Alimentación

“Los que hablan de nutrición no saben, y los que saben no hablan” (Jean Meyer)

Y añadiría: Cuánto más lees sobre nutrición, menos ganas te dan de hablar”.

El pilar más obvio y el más complejo.

La nutrición como ciencia es relativamente joven. Cuenta con poco más de dos siglos de existencia.  Ciencia, por cierto, que va a toda velocidad. Aparte, es muy heterogénea. La ciencia de la nutrición está integrada por diferentes campos de conocimiento, como la fisiología y la bioquímica, incluyendo, la medicina, la química, la agricultura, la tecnología de alimentos, la zootecnia, la economía y la antropología.

Si has hecho alguna dieta, sabrás que siempre, para algún gurú, hay una mejor que otra o un alimento mejor que otro.

Las proporciones de macronutrientes y la elección de alimentos son un buen punto de partida. Aunque los avances en ciencia están mostrándonos que hay muchos más factores a tener en cuenta al considerar los alimentos como medicamentos.

Por ejemplo, un estilo de vida de alto estrés, más comida ultraprocesada, podría no ser un buen negocio para tu cuerpo a medio y largo plazo. 

Como en la historia o en el movimiento, hay que investigar el pasado para entender con que alimentos conseguiremos la salud del siglo XXI. 

 

Mentalidad

¿Por qué hay que tener paciencia para cambiar tu cuerpo?

Porque tienes que cambiar conductas que llevan contigo toda una vida. Comienza a actuar y pensar menos. La única manera de cambiar es pasar a la acción. Seguramente lo sepas porque en otros aspectos de la vida sabes que sin trabajar, es decir, sin acción, no hay resultados. Llévalo a tu salud, seguramente sea lo más importante para ti.

Pero no tienes que confiar en mi palabra. Te invito a dejar la responsabilidad de mejorar tu salud para otro momento.  Volveremos a hablar en unos años.

 Y no te preocupes por las cosas que no puedes cambiar. Te quitarán energía y tiempo.

¿Te frustrarás y volverás al pasado? Muchas veces. ¿Estás listo para superar esa frustración y volver a equivocarte? Si no lo estás, prepárate para ello.

 

Descanso

 ¿Por qué el descanso es tan importante en la salud del siglo XXI?

Porque cada vez más estamos en ambientes  artificiales. Nuestro cuerpo, hoy en día, no diferencia entre el día y la noche.  Más en Escocia, dónde la mayor parte del día te lo pasas en sitios interiores con luz y calefacción artificial.

Habrás escuchado hablar de la dopamina, serotonina y tiroxina. Hablaremos en futuras publicaciones sobre ellas y cómo afectan a nuestra salud.

Brevemente:

  • La dopamina regula aspectos como el comportamiento, la actividad motora, la motivación o el humor
  • La serotonina los estados de ánimo
  • La tiroxina se genera en la glándula tiroides, es decir, regula todos los procesos metabólicos.

Todas ellas se sintetizan en sintonía con el ciclo de luz solar.

Por la noche se segregan otras hormonas como la melatonina, conocida como la hormona del sueño. Ésta ayuda a activar el cerebro para limpiar los desechos celulares de la actividad diurna.

Tener un ciclo de sueño interrumpido nos llevará a una posible fatiga crónica a medio-largo plazo. Y con fatiga se pone muy difícil ser constante con alguna actividad.

Entorno

Empezar a responsabilizarte de los cuatros pilares de salud que dependen de ti (movimiento, nutrición, mentalidad y descanso), te ayudará a enfrentarte a un entorno estresante que en parte no depende de ti y que cada vez más, es incoherente con nuestra evolución.

De esto hablaremos en futuras entradas porque mi tiempo sentado escribiendo en el ordenador, con diez pestañas abiertas de sobreinformación, me deja ver que mi entorno me está superando.

La próxima entrada… Movimiento.

¡Y hala! ¡A moverme que me voy!

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